"Yo no odio ni condeno." Y me llamaste buena persona, pues no odié ni condené aquello que no creías merecedor de odio y condena. "Yo no odio ni condeno." Y me llamaste mala persona, pues no odié ni condené aquello que sí creías merecedor de odio y condena.
Los viajeros intentan entender a los seres de otra realidad para integrarlos a su sociedad, pero el desconocimiento de su naturaleza provoca una tragedia.