"Yo no odio ni condeno." Y me llamaste buena persona, pues no odié ni condené aquello que no creías merecedor de odio y condena. "Yo no odio ni condeno." Y me llamaste mala persona, pues no odié ni condené aquello que sí creías merecedor de odio y condena.
Ok. Muy elocuente...
ResponderBorrarY sobran las palabras. Muy bueno. Abrazos
ResponderBorrar¡Qué bueno! Mi aplauso.
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